aragondigital - Miralbueno, medio sitiada por vertederos ilegales, indomables e inextinguibles

Jesús Antonio Rodríguez Morilla

Doctor en Derecho

 

Estima el autor que nunca serán suficientes los esfuerzos desplegados por gente de bien, en el tema que nos ocupa.

Me he dedicado principalmente en España y para Latinoamérica, en cientos de baldías columnas dedicadas a los vertederos ilegales, sirviendo de escaso éxito nuestros intentos de alianza con algunos medios de comunicación, como en este caso a través de Aragón Digital, e igualmente la Asociación Stop Plástico en lo concerniente a los ¿por qué no llamar a las cosas por su nombre?, podría convertirse en VERTEDEROS ILEGALES EN LA PERIFERIA DE LA CIUDAD,  o lo que significa lo mismo, descombrar de forma furtiva ignorando los Puntos Limpios establecidos al efecto.

El autor, acreditado por Naciones Unidas, asistió durante más de dos semanas, en diciembre 2019, a la Conferencia Mundial del Clima celebrada en Madrid, en la cual también se trataron asuntos como el que nos ocupa.

Las imágenes deplorables, observadas de objetos voluminosos que aparecen magníficamente descritos en el reportaje de Vanesa Aso Martín, invitan a reflexionar de nuevo sobre los riesgos para la salud que conlleva este tipo de abandono de inmundicias, no solo a lo largo de la zona referida, sino que se extienden por la mayoría del resto de comunidades autónomas, a pesar de que, pasada la pandemia, se abrieron las espitas de los fondos europeos y nacionales, con incrementos notables a favor de suprimir este tipo de vertederos.

La acumulación de dichos residuos, abandonados, viene a ser como la mala hierba; aparecen de todo tipo, creciendo en los lugares más insospechados, contribuyendo a denigrar todo tipo de paisaje y salubridad, camino de paisajes apocalípticos.

En opinión de este modesto jurista, a las comunidades autónomas y consistorios les falta mucho por desarrollar las infraestructuras necesarias de gestión de residuos, junto a una definición de objetivos claros, siempre condicionados y en ocasiones bloqueados por los Presupuestos Autonómicos o Locales, en mi opinión superables, si se sabe a los puntos a los que hay que acudir para solventarlos.

Como dato simplemente informativo, según “epdata”, en 2017 se trataron en España algo más de 22 millones de toneladas de basura de competencia municipal, donde el 51,16% fue a parar a vertederos varios, a lo largo de la geografía española, como consecuencia de haber sido rechazados por las Plantas de Tratamientos al no ser posible su reciclado.

Por otro lado, tampoco debemos olvidar que España fue condenada por el Tribunal Justicia Unión Europea, el pasado 15 de marzo de 2017, por la existencia de 61 vertederos, que incumplían las obligaciones dimanantes de los artículos 13 y 15 de la Directiva 2008/98, (Adopción de Medidas que impidan poner en peligro la salud humana y dañar el medio ambiente, así como la Responsabilidad Gestión Residuos). 

Posteriormente (8.11.18), aparece en documentación C.E. la existencia de 1.513 vertederos igualmente ilegales, no pareciendo improbable que alguno más nos toque en suerte, ¿y por qué no en proximidades?, ya que dicha cantidad da para cubrir mucho espacio.

Prácticamente, no existe una “receta magistral” para eliminar este tipo de vertederos, salvo las referentes a soluciones técnico-políticas junto a cultura urbana y sus distintos civismos, denuncias y sanciones, pero tampoco son la panacea, ante la existencia de tanto “descerebrado” suelto que, en el fondo, ignora que atenta contra su propia salud.

Impagable, pues, la labor de denuncia ejercida por medios de comunicación ante estos hechos, debiendo también continuar de forma impertérrita las denuncias de vecinos e intervención de autoridades.

 

Puede visualizar el artículo publicado en el siguiente enlace:

https://www.aragondigital.es/opinion/jesus-rodriguez-morilla/Jesus+A.+Rodriguez+Morilla+miralbueno-medio-sitiada-vertederos-ilegales-indomables-inextinguibles/20240208085555862188.html