En un mensaje claro y contundente el Presidente de E.E.U.U. ha dejado claro a sus socios de la Alianza su desacuerdo sobre el precio final de la nueva sede de la OTAN en Bruselas, con independencia de los retrasos acumulados.
Los lujosos edificios que componen estas instalaciones multimillonarias, aún no ha sido finalizados, mostrando reservas algunos de sus miembros que prefieren supervisar directamente algunos aspectos de seguridad que afecten a sus propios países.
Al respecto, y según la revista alemana Der Spiegel, una numerosa UTE formada bajo distintas participaciones y modalidades, así como crisol de nacionalidades: BAM CONSTRUCT / BAM ALLIANCE / ROYAL BAN GROUP / INTERBUILD / CEI-DE MEYER Y GALÈRE, (Alemania, Holanda, Bélgica, etc.) con sede en los Países Bajos, se vieron afectadas por graves dificultades financieras lo cual probablemente propició un desfase de este tipo, muy importante, que naturalmente repercutió en las arcas de la Alianza y no precisamente en la que menciona la Biblia.
Todo se inició en Octubre de 2010, de forma ya habitual. Es decir, un presupuesto de construcción del faraónico proyecto elaborado por la propia Otan en aproximadamente 665 millones de euros, al que siguió una oferta rabiosamente temeraria a la baja por parte de la UTE de unos 456 millones, para alcanzar finalmente un coste 1.200 millones de euros.
La respuestas en los casos de oferta por parte de los contratistas suele ser común en algunos de ellos: “ya nos resarciremos después”.
Nada hubiera hecho pasar a Tony Carrouth, Director del Proyecto Constructivo del edificio faraónico de la Alianza, que se les iría de esta forma de las manos.
Las justificaciones en casi todos estos casos son siempre casi las mismas: Inexactitudes del Proyecto; Circunstancias Imprevistas o sobrevenidas; exigencias de seguridad significativamente mayores, etc.
Como puede observarse, la Otan tan supuestamente rebosante de acaudalados Estados, tampoco desaprovecha estas oportunidades de realizar desembolsos extras, al igual que ocurre en España, cuando se trata de utilizar la figura de los Modificados de Obra.
Mayormente, sospechábamos que estos episodios eran casi patrimonio exclusivo de contratistas y AAPP. españolas, y que igualmente gozábamos de tal dudoso privilegio desde los tiempos del Siglo II, tiempos del Imperio Romano, cuando se construyó el Acueducto de Segovia.
Jesús Antonio Rodríguez Morilla
Doctor en Derecho
