Diario de León - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
La Comarca de Puertollano - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
Xornal de Galicia - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
El periodic - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
Periódico El Diario de Cantabria - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
Canarias Diario logo - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
Logo El dia de zamora - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
21Noticias - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?
INFOGATE 2 - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?

 

 

Podría decirse que posibilidades o hipótesis no faltaron para continuar con su trágico caminar a partir de los casos sospechosos ocurridos en Francia el 27 de diciembre, y, previamente otras extrañas afecciones neumónicas en WUHAM en noviembre, auspiciando los peores escenarios posibles para el mundo.

Podría decirse también que tampoco faltaron coadyuvantes preliminares en el escenario de la Conferencia del Clima en Madrid, pero lamentablemente sin medios de defensa.

Un proscenio de 113.000 m2.; 7 Pabellones y un permanente tránsito de unas 30.000 personas procedentes de unos 100 países con contactos multilaterales entre sí, deambulando muchas horas durante dos semanas por recintos mayormente cerrados, podría constituir el cuadro opuesto recomendado posteriormente por las autoridades sanitarias.

Para colofón, su clausura, supuso la probable salida en tropel y “diáspora” hacia sus puntos de origen de los países participantes. Es decir, no faltaron elementos qué podrían constituir la habitualmente denominada “tormenta perfecta”.

Mediante la correspondiente pregunta, podríamos plantearnos una valoración retrospectiva sobre algunas conclusiones procedentes de la OMS y comentarios aparecidos en un diario madrileño, que invitan a reflexionar sobre el supuesto de que el virus estuviese merodeando en las fechas previstas para la inauguración de la citada Cumbre, quizás con el “certificado de importación aún inmaduro” en el bolsillo y acechando desde el cielo de Madrid.

Aseveraciones del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón en este sentido, apoyan la certeza de la aparición de infecciones en China en noviembre detectadas con anterioridad a la Cumbre, y que coadyuvan el presente supuesto.

El autor de este artículo, acreditado por Naciones Unidas ante dicha Conferencia Mundial, estuvo presente permanentemente durante dos semanas mediante largas horas dentro del Recinto Ifema, asistiendo a la casi totalidad de las conferencias climáticas impartidas por los científicos; con charlas con los técnicos de las Administraciones Autonómicas; especialistas extranjeros, así como responsables políticos nacionales e internacionales. 

Precisamente, días después de finalizada la Conferencia, el autor -a través de los medios de comunicación- tuvo noticias de contagio sufrido por la alcaldesa de Puertollano, tras un doble positivo, la cual, supuestamente, pudo como hipótesis, contraerlo junto a uno de sus asesores en IFEMA, lugar donde estuvimos cambiando impresiones.

Nadie podía sospechar en aquel entonces qué aquellos escenarios por donde transitaron miles y miles de personas procedentes al menos de un centenar de países, pasarían a convertirse en breves fechas después en el Hospital de Emergencia más grande de España, con unas 1.500 camas convertidas en habitáculos de desesperación ante los ojos de los profesionales que lo atendían, así como familiares, testigos imperantes de un caos desolador.

Puede decirse que le fallamos al mundo durante muchas semanas y aún seguimos haciéndolo hasta que no se encuentren los antídotos oportunos para contrarrestar al virus, el cual continúa asolando de forma impenitente, mediante el contagio y la muerte especialmente a los más vulnerables.

Las cifras oficiales auspiciadas por la OMS bajo criterios muy conservadores, chocan con las muertes ocurridas según los Registros Civiles o con cualquier modelo matemático aplicable.

La díaspora del virus en su recorrido por las Américas

Ningún país cuenta de forma real a sus fallecidos, basándose en guardar las mejores apariencias posibles ante temas tan delicados y constantes.

En Latino América, se superan los ¿50.000? fallecidos con dificultades de conteo en algunos países, siendo Brasil el epicentro con más de 600.000 contagios y unos 34.000 fallecidos.

La situación chilena rozando los 123.000 contagios, sólo registra algo más de un 10% de fallecidos (1.448), la cual puede considerarse como no excesivamente alarmante.

En peor situación esta Perú con 184.000 y 5.162, respectivamente.

En cuanto a España, el Autor adelantó el pasado mes de abril en su Artículo: “ESPAÑA, HUERFANA DE RECURSOS EN ESCENARIOS CADA VEZ       MÁS CONVULSOS” (w.w.w. modificadosobraspublicas.com) unas cifras estimativas producto de su propio estudio llevado a cabo sobre el número de féretros que se fabricaban aceleradamente en España para las funerarias, siendo la cifra reflejada en el citado Artículo de un aumento de producción en abril 2020 de un 40% superior a lo habitual.

No andábamos muy descaminados por aquellas fechas comparándolo posteriormente con los datos oficiales de unos 4.000 Registros Civiles, según ATRESMEDIA, respecto al afloramiento de 40.000 fallecidos adicionales a los esperados durante la crisis del coronavirus.

En fin, se trata de una teoría o supuesto más, catalogable o no desde estudios más profundos a la búsqueda de ese CABALLO DE TROYA, sobre el cual, bien demasiado tarde o nunca, conoceremos sus funestos orígenes.

Sobre el autor:
Jesús Antonio Rodríguez Morilla, abogado, Doctor en Derecho Cum Laude, www.modificadosobraspublicas.com

 

Diario de León - ¿”Diáspora” del coronavirus sobre la Conferencia Mundial del Clima en Madrid?

Secuelas y esperanzas en las vacunas

 

Resulta admisible qué dada la corta trayectoria del virus, aún permanezcamos ajenos a su comportamiento destructor en el ser humano, al igual que ocurrió tiempos atrás con el VIH, con la esperanza que los avances médicos actuales arrinconen a la pandemia. En 2020, es de esperar resultados más óptimos y en menor tiempo, que vayan despejando tenebrosos horizontes al igual que sucedió antaño.

Mientras tanto, a través de la comunidad científica y los grandes laboratorios, se estudian pautas y vacunas preliminares en una carrera desafiante destinadas a la obtención de resultados más o menos concluyentes.

Según el Washington Post surgen problemas en la investigación de vacunas en lugares de contagio «masivos» como New York, China o Gran Bretaña ante la escasez de «no contagiados» en los cuales poder inocular vacunas experimentales.

Expertos de la administración estadounidense continúan preocupados ante rebrotes, que no son precisamente contagios, por lo que podría considerarse la existencia de otras nuevas cepas como ocurre en China

El mercado de la oferta y la demanda permanece abierto, a tenor de una entrevista realizada por una cadena española a uno de nuestros científicos «exiliados» hará aproximadamente un mes, confesando éste que la Administración USA en función del índice de confianza que le inspiraban ciertos laboratorios o prototipos de vacunas en sus avances contra el virus, destinaba a sabiendas, «a fondo perdido», grandes sumas de dinero a cambio de la obtención de una posición de privilegio respecto al posible éxito de la investigación.

Otro ejemplo, según la misma cadena también procedente de USA, lo constituyó otra oferta parecida de unos laboratorios alemanes el pasado mes de marzo.

Según El Español, otra dificultad añadida para España la constituye su exclusión de la alianza entre Francia, Alemania, Italia y Holanda para obtener la vacuna del Covid-19, al carecer de capacidad propia para producir antígenos para humanos.

El objetivo de tal alianza lo constituye el deseo de ofrecer a investigadores y fabricantes importantes ayudas públicas a cambio de garantías de acceso masivo a la vacuna en la UE, evitando de esta manera que la Unión Europea dependa de EE UU o China como protagonistas principales en las futuras discusiones con los actores claves en la industria farmacéutica. Huele un poco a utópico y a las proximidades de las elecciones en Alemania o los Países Bajos, primeros en desvelar tal iniciativa.

También de interés según el Washington Post, es la cifra autorizada por el gobierno federal estimada en 7.000 millones de dólares destinada a investigar distintos tratamientos, donde los intermediarios tratan de sacar pingües beneficios.

En España a niveles más modestos, se continúan estudiando a diario el significado de los resultados de pruebas realizadas, por ejemplo, en las equívocas aplicaciones contradictorias y desconcertantes para los neumólogos de los respiradores, cuyo uso va desplazándose en función del comportamiento del paciente, y no como al principio, como recurso inmediato.

A sus invasivas intubaciones del comienzo de la pandemia, según fuentes fidedignas de un importante hospital de la capital, sólo eran efectivos aproximadamente en un 5% entre los pacientes de mayor gravedad los cuales lo requerían sí o sí, ante su situación de hipoxemia o baja saturación de oxígeno en sangre de las arterias, a lo cual había que añadir la escasez u obsolescencia de modelos.

Continúa el cuerpo médico universal en permanente ruta de aprendizaje respecto a cómo combatir la pandemia, y un ejemplo lo constituye EE UU a tenor de las cifras actuales de más de 2 millones de contagios y unos 115.000 fallecidos a lo largo de 26 estados, y según el Washington Post, los investigadores no se encuentran seguros sobre muchas situaciones.

¿Nos encontraremos ante una enfermedad crónica de futuro? ¿Se inoculan a efectos experimentales vacunas ya centenarias utilizadas contra «polio» y «tuberculosis» a la búsqueda de efectos positivos colaterales, tratando de acelerar el sistema inmunológico?

Por otro lado, algunos expertos de la administración estadounidense continúan preocupados ante rebrotes, que no son precisamente contagios, por lo que podría considerarse la existencia de otras nuevas cepas al igual que está ocurriendo en China.

Finalmente, el imperio del dólar llega a la conclusión según una encuesta del este Medio, qué entre 7 y 8 estadounidenses se vacunarían si fuera gratuito.

No deja de ser anecdótico ante las diversas tipologías de pólizas de seguros existentes, entre la población estadounidense, imaginar se permitiera esta posibilidad ante los posibles pingües beneficios económicos además de los humanos que pudiera reportar.