Diario de León - Cubillos, sitiado por vertederos indomables

Escribíamos en este mismo medio, hacia mediados de octubre de 2019, sobre el presente tema, y observamos que persisten amenazantes la proliferación de residuos municipales en la localidad de Fresnedo y el Polígono del Bayo, además de otros lugares, mediante la existencia de inertes, enseres domésticos y otros tipos de residuos arrojados por indeseables.

No es necesario manifestar el riesgo permanente que supone este tipo de situaciones atentatorias contra la higiene y salubridad, máxime, cuando no atravesamos precisamente momentos óptimos, para re infringir la reciente Directiva 2018/851 y su precedente.2008/ 98, las cuales señalan los peligros para la salud humana y el medio ambiente.

Hemos observado durante los últimos meses, un vuelco importante de atención por parte de medios autonómicos hacia este latente problema, lo cual es motivo de felicitación. No es noticia al respecto que la Unión Europea tiene previstas ayudas importantes para el medio ambiente españoL, el cual continúa año tras año, campeonando en Europa como el Estado más infractor y sancionado.

En opinión de este modesto jurista, a las comunidades autónomas que conforman España, les falta mucho en desarrollar las infraestructuras necesarias de gestión de residuos, junto a una definición de objetivos claros, siempre condicionados y en ocasiones bloqueados por los presupuestos autonómicos o locales. Como dato simplemente informativo, según epdata, en 2017, se trataron en España, algo más de 22 millones de toneladas de basura de competencia municipal, cuyo 51,16% fue a parar a vertederos varios a lo largo de la geografía española, como consecuencia de haber sido rechazados por las plantas de tratamientos, al no ser posible su reciclado. Más o menos, nos podríamos hacer una idea del camino que conduciría a España a un vertedero apocalíptico.

Se trata, de una cuestión cultural intrínseca, en la que el ciudadano medio llegue a distinguir que los vertidos de residuos, en ciudades, ríos. campos, etc. constituye un grave impacto sobre un amplio espectro, mezcla de medioambiente, bienestar ciudadano y coste económico, a través de impuestos y Tasas destinados al pago de la recogida y limpieza urbana y alrededores.

Nada más necesario sería una especie de alianza entre autoridades competentes, fábricas e industrias, y consumidores, mediante concienciación, para lograr objetivos de un medio ambiente sostenible… pero ello, resulta algo de ciencia ficción, por ahora.

Suele decirse que los residuos municipales, por su complejidad y formas de gestión, suelen ser un excelente botón de muestra de la efectividad/eficiencia del sistema general de gestión del propio país.

Sucede también en ocasiones, no sugiero que están sea una de ellas, en las que los responsables, públicos o privados, encargados de las recogidas y traslado de estos residuos, se refugian en la desidia y en el absentismo como método de protesta o rechazo al no cumplirse los contratos, convertidos en impagos u otra clase de incumplimientos pactados entre las partes.

Por otro lado, tampoco debemos olvidar que España fue condenada por el T.J.U.E. (Tribunal Justicia Unión Europea) el pasado 15.3.2017, por la existencia en la provincia de León de ocho vertederos, los cuales incumplían las obligaciones dimanantes de los Arts. 13 y 15 de la Directiva 2008/98, (Adopción de Medidas que impidan poner en peligro la salud humana y dañar el medio ambiente, así como la Responsabilidad Gestión Residuos).

Más recientemente, (8.11.18), aparece en documentación CE la existencia de 1.513 vertederos, igualmente ilegales, no pareciendo improbable que alguno más nos toque en suerte, ¿y por qué no en proximidades?, ya que dicha cantidad da para cubrir mucho espacio.

La situación que atravesamos, según nuestras fuentes habituales, aconseja a la U.E. «no hacer más sangre», de ahí, las ayudas extraordinarias mencionadas en el párrafo tercero, y qué se vienen fraguando en Berlaymont.

Prácticamente, no existe una «receta magistral» para eliminar este tipo de vertederos, salvo el referente a la cultura urbana y sus distintos civismos, sus denuncias y sanciones, pero tampoco son la panacea, ante la existencia de tanto «descerebrado» suelto, que en el fondo, ignora que atenta contra su propia salud.

Impagable, por tanto, la labor de denuncia de los medios de comunicación ante estos hechos, mientras continúan de forma impertérrita en desinformar las administraciones públicas, aún a pesar de las denuncias de vecinos y resto de medios, y ¡menos mal, como mencionábamos anteriormente, dadas nuestras circunstancias, Bruselas no desea más sangre!.

Puede visualizar el artículo publicado en el siguiente enlace:

https://www.diariodeleon.es/articulo/tribunas/cubillos-sitiado-vertederos-indomables/202103041012312091939.html